DENVER - En su primer enfrentamiento verbal a corta distancia con vista a las elecciones de noviembre, el presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney se atacaron agresivamente el miércoles por la noche sobre una serie de temas económicos, como impuestos, déficits y las medidas necesarias para crear empleos en una economía que avanza lentamente.

Obama acusó a Romney de querer "duplicar la apuesta en las políticas" que condujeron a una crisis económica devastadora hace cuatro años.

Su rival, apenas unos metros de distancia en el escenario, reviró: "Eso no es lo que voy a hacer". En otro momento del debate aseguró: "La tendencia actual no va a ser suficiente".

De esa forma se refirió a la debilidad de la economía y al 8,1% de la tasa nacional de desempleo, que es de lejos el tema dominante en la carrera por la Casa Blanca.

Romney aseguró que, bajo las políticas de Obama, "las familias de ingresos medios están siendo aplastadas".

El debate televisivo nacional tuvo lugar en horario estelar ante decenas de millones de votantes que tienen el poder de resolver la contienda por la Casa Blanca en medio de tiempos económicos difíciles.

Cuando faltan un poco menos de cinco semanas para los comicios, los riesgos son enormes y difícilmente cuantificables, pero Obama tiene una ligera ventaja nacional en las encuestas a pesar del desempleo persistentemente alto y un crecimiento económico lento.

Los sondeos muestran además que el mandatario tiene la ventaja en la mayoría -si no es que en todos- los estados clave donde es más probable que se decida al ganador.

Obama dijo que el plan de su oponente de reducir todas las tasas de impuestos en un 20% significaría que se dejen de recibir 5 billones de dólares y que los contribuyentes ricos se beneficiarán a expensas de los de ingresos medios.

Romney replicó: "Prácticamente todo lo que él acaba de decir sobre mi plan de impuestos es incorrecto".

El ex gobernador de Massachusetts y empresario agregó que la propuesta de Obama de permitir que expiren ciertos alivios fiscales a quienes tienen ingresos altos significaría aumentar los impuestos a las pequeñas empresas que crean puestos de trabajo para cientos de miles de personas.

El debate, con escenario en la Universidad de Denver, comenzó con gestos alegres. Ambos rivales aparecieron en el escenario, se estrecharon las manos y sonrieron. Luego saludaron a los presentes en el auditorio antes de tomar su lugar detrás de podios idénticos.

Hubo un primer momento de risas cuando Obama se refirió a la primera dama, Michelle Obama, como "cariño" y subrayó que era el vigésimo aniversario de su matrimonio.

Romney agregó sus mejores deseos y le dijo a la pareja presidencial: "Estoy seguro de que este es el lugar más romántico que se puedan imaginar, aquí conmigo".

Además de este debate los candidatos tendrán otros dos. Por acuerdo previo entre ambos equipos de campaña, este encuentro se centró en la economía y otros asuntos nacionales.

El conductor de PBS Jim Lehrer fue el moderador. Obama recibió la primera pregunta y Romney le siguió.

Los dos rivales presidenciales tienen programado debatir el 16 de octubre en Hempstead, Nueva York, y el 22 de octubre en Boca Ratón, Florida.

El vicepresidente Joe Biden y el representante republicano Paul Ryan también tendrán su debate, el 11 de octubre en Danville, Kentucky.