El abuso policial existe, es verdad, pero también hay veces en que los delincuentes mienten y quieren culpar a la policía de maltrato y abuso cuando en realidad ha habido un trato profesional entre policía y detenido.

Estas imágenes muestran que en este caso, la policía simplemente estaba haciendo su trabajo cuando un hombre se enfureció, no se sabe si por los efectos del alcohol o de alguna otra sustancia y empezó a golpearse brutalmente para luego decir que fue la policía.

Realmente no fue una idea muy brillante, pues además de los numerosos testigos del incidente, el acto quedó captado en cámara, una prueba más que suficiente ante cualquier denuncia de abuso.

Mientras se golpea en la cara el hombre le grita a los agentes presentes en el lugar “tú me estas pegando” y vuelve a propinarse puños en su rostro. 

Las imágenes fueron captadas en un bar mientras el hombre enfadado con la policía por su detención se empezaba a pegar a sí mismo ante la atónita mirada de los policías, que no sabían como detenerlo.